Que me Inspira al Tejer un Mandala

Una mañana salí al jardín y quedé cautivada por esta flor, es una portulaca... pero mas allá de un nombre común, percibí la Consciencia que todo lo llena, expresándose "aquí y ahora", en un instante eterno.  La vida se manifiesta y sonríe mostrando su belleza, en una expresión tan efimera.

¿Cómo capturarla mas allá de una imagen?, me pregunté... Y surge la inspiración, una nueva forma... Un Mandala, conectando rayos de luz en forma de hilos, en un torbellino de geometrías multicolores.

La creatividad, fluye de la inspiración. Es como ese aliento transformador que implota dentro del corazón, en una mezcla de emociones  que impulsan cada paso que damos. Pueden ser de diferentes naturalezas y de esta depende la fuerza para materializarse o no, ya sea un proyecto de vida, un negocio o una obra de arte.

En mi caso personal es un momento mágico, a través del cual se empiezan a crear en mi mente  imágenes, formas, colores, movimientos, como una película que va revelando cada episodio.  Es una energía que me conecta directamente al coazón...

Algunas veces emerge de la nada en un momento de introspección, otras al observar una imagen, un símbolo, la naturaleza o una flor.

¡Siento una gran emoción!... pero hay varios pasos previos, como la selección de los materiales y los colores... el tiempo se me hace largo para dar inicio.

Cada vez que tejo un mandala, le imprimo una intensión, un propósito... y en esa misma sintonía cultivo mis sentimientos durante el proceso de tejer.  Ese es el aroma espiritual que queda impregnado en cada obra, tal como cuando te pones un perfume físico, que deja su escencia en cada cosa que se toca.

En cada tutorial que compartimos a través del canal de  Youtube   siempre hago la recomendación de cuidar el estado emocional y elegir la intención que quieres grabar.  En otras entradas ampliaremos más este tema.

¿Que te inspira a tí? ¿Me acompañas? ¿Te acompaño?